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MARIO GIAMPIETRO LAUDES
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Falleció el 26 de julio de 2004, en Montevideo, a la edad de 100 años. Mario Giampietro emitió en el 9 de noviembre de 1943, la primera señal radioeléctrica de TV en la América Latina, perfeccionando los tubos electrónicos hechos para una definición de 120 líneas y pasándolos a 440 líneas. Con receptores instalados en el Palacio Legislativo y transmisor en su propia casa, Giampietro ordena la salida al aire y ante la multitud asombrada, se siente “Aquí CX 5 AQ, una sigla en el éter”. Y se recibe “con absoluta nitidez, al punto que pueden leerse hasta los letreros”, las imágenes del rostro de la hija de Giampietro, Nelly, y de los edificios vecinos del puesto de trasmisión. Giampietro había iniciado sus experiencias en 1929. |
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EL GENESIS El primer servicio televisivo del mundo, fue inaugurado el 2 de noviembre de 1936, en EE.UU., aunque las experiencias realizadas en Gran Bretaña, Alemania e Italia, – y seguramente en otros países técnicamente avanzados –, podrían discutir esa fecha. De cualquier modo, el medio sólo habría de prosperar comercialmente, después del armisticio que puso fin a la II Guerra Mundial. Al igual que con la radiodifusión sonora, Uruguay estuvo entre los primeros adelantados en el desarrollo de la televisión. Ello se debió al espíritu experimentador de un singular par de aficionados que con espíritu investigador y afán de experimentación abrieron los rumbos de la televisión electrónica en nuestro país e inclusive fueron pioneros en América Latina. Juan Eugenio Obiol, realizó en 1943, la primera trasmisión a cable, donde se vio en el Palacio Díaz de la ciudad de Montevideo, parte de un espectáculo de nuestro Velódromo, técnica que recién diez años más tarde realizarán los porteños.
El espíritu amateur de Obiol queda evidente en estas sus
palabras: “¿Cómo empezó todo?, nunca me lo puse a pensar. Siempre
estoy escudriñando todo lo novedoso que aparece. Desde niño y aún
hoy, cada vez que llega a mis manos algo que me interesa, enseguida me
pongo a trabajar y procuro instruirme sobre el tema. Lo que a mí
siempre me interesó es la experimentación, pero sobre todo el
conocimiento nuevo de todo lo que va apareciendo...”
Obiol realizó la primera demostración de televisión en el país
y en América Latina, el 2 de octubre de 1943, usando circuito cerrado.
Fue prolífico inventor, constructor: grabadores de alambre, e incluso
un aerodeslizador También, otro joven aficionado, autodidacta, fue Mario Giampietro. interesado por el fenómeno de la radiotelefonía desde 1922, cuando con un pequeño aparato a galena “en suprema fiesta auditiva” recepcionaba los telegramas de la legendaria Estación del Cerrito. Luego se dedicó a la fabricación de receptores, cuya demanda se hizo apremiante por muchos años. Pero, un día se empezó a hablar de televisión. Por 1930, realizaba una serie de experiencias, basándose en el sistema Baird desarrollado por los ingleses, que consistía en una complicada sincronización en base a discos que, por trabajar con medios mecánicos, resultaba poco práctico e imperfecto. Aparecieron –para construir los complicados aparatos- los llamados tubos de exploración electrónica, del norteamericano Philo Farnsworth. Por 1938 costaban alrededor de 2.000 dólares. En 1941, la R. C. A. Fabricaba ya los tubos catódicos, estos eran más accesibles a las finanzas de los aficionados. Giampietro adopta, pues el Iconoscopio, el nombre de ese tubo electrónico que la RCA Víctor comenzaba a fabricar sobre bases económicas y técnicas muy aceptables y con el mismo "llegó a cubrir toda la zona sur de Montevideo, con la ayuda de los Sres. Domingo Pereyra y Juan C. Lasa, “aunque las características de su local, instalado en la calle Lavalleja, no le permitían comprobar el alcance hacia otras zonas, debido a la interposición de paredes de edificios altos”. Las dificultades emanadas del conflicto bélico, impidieron un mayor desarrollo de esas actividades, elevando el costo del equipo básico a la suma de 400 pesos. En 1941, el mismo Giampietro se presentó ante las autoridades competentes, para obtener un permiso para transmitir. Pero la incredulidad, por un lado y la prohibición existente por entonces, en razón de la guerra, demoraron la adjudicación del mismo, hasta el 15 de octubre de 1942, cuando el gobierno autorizó a “efectuar experiencias en modulación de frecuencia en 112 a 116 megaciclos, con la expresa condición que si se produjera interferencia, “quedará de inmediato sin efecto tal autorización”. Se otorgó entonces el primer canal de la televisión uruguaya, CX 5 AQ, pero la falta de divisas para la compra de equipos, impidió la salida al aire.
LA PRIMERA IMAGEN OFICIAL Fue el 9 de noviembre de 1943, cuando Mario Giampietro, después de lograr perfeccionar el rendimiento de los tubos electrónicos hechos para una definición de 120 líneas, llevándolos a 440 líneas, "logró las primeras imágenes transmitidas en Sud América” (Informe de la RCA Víctor, de Camdem). Con receptores instalados en el Palacio Legislativo y transmisor en su propia casa, Giampietro ordena la salida al aire y ante la multitud asombrada, se siente "Aquí CX 5 AQ, una sigla en el éter”. Y se recibe “con absoluta nitidez, al punto que pueden leerse hasta los letreros”, las imágenes del rostro de la hija de Giampietro, Nelly (hoy señora de Yates) y de los edificios vecinos del puesto de transmisión.
La primera imagen en la TV de América Latina: la hija Nelly, de Mario Giampietro.
El diario “El País” dirá al día siguiente: “En el salón de fiestas del Palacio Legislativo, ayer se efectuó l primera exhibición pública de radio – televisión. Se utilizó la Estación CX 5 AQ que es la primera estación de televisión autorizada por la Dirección de Radio – Comunicaciones”. “Mundo Uruguayo” decía: “Las experiencias hechas en el palacio Legislativo dan idea de una [labor] realizada con talento y fe. Se puede apreciar como las imágenes que recoge el [aparato] fuera del lugar, llegan allí nítidamente, no hay secreto que la máquina no [recoja] y trasmita”. Y seguía: “Fácil es imaginar la trascendencia que tendrá la aplicación de todo eso, a las actividades de la vida, y las insospechadas derivaciones en la industria, el comercio y la vida intelectual”. Queda así en la historia, "la primera transmisión de un pionero de este arte, con El primer transmisor de televisión en Sud América". (Artículo publicado por el diario New York Times - "Here and there in the video world”, firmado por T. R. Kennedy, Jr.). Posteriormente, la revista "Radio AG”, de Argentina, ratificaría este primado: "Un profeta en su tierra. Desde 1929 Giampietro viene realizando experiencias en Uruguay, siendo el primer sudamericano que ha logrado transmitir imágenes visuales a más de 3 millas de distancia, con éxito”.
LA GUERRA PARALIZANTE Pocos días después de la primera transmisión sudamericana, Giampietro vuelve a realizar otra; esta vez con la cámara "primitiva con dos visores telescópicos enfocados sobre el pianista Hugo Balzo y con un pequeño receptor que ofrecía una imagen todavía circular”. El “Boletín de la RCA-Víctor” consigna por entonces, "un efecto tan notable, que movió a la progresista Radio Carve de Montevideo a patrocinar al joven Giampietro en su meritoria labor, anunciando la formación de una empresa comercial”. Pero la guerra estaba en pleno desarrollo y aunque Giampietro continuó haciendo experiencias en su propia casa, perfeccionando su equipo, las restricciones técnicas y militares, fueron ahogando tales experimentos, dando por finalizada esta primera etapa, de prehistoria de la TV uruguaya. En un discurso pronunciado por Giampietro, por esa época, manifestó: "La TV será un medio de acercamiento entre los pueblos, porque unirá París, Nueva York, Londres, Buenos Aires, con Montevideo, con acontecimientos de vida nacional”. El joven pionero se adelantaba una vez más; ahora, al advenimiento de los satélites de comunicaciones. El 23 de octubre de 1951, el Ministerio de Defensa Nacional fija las normas que habrían de regir para el funcionamiento de la TV en el Uruguay. Mundo Uruguayo publica en 1953 una nota sobre Giampietro intitulada: “Podemos tener Estaciones de Televisión pronto, nos dice MARIO GIAMPIETRO, con el subtítulo: “lo que puede hacer el S.O.D.R.E. Y LO QUE PROYECTA LA ASOCIACIÓN S.A.E.T.A” en la que, entre otros conceptos, se lee: “Precisamente, esas derivaciones, son las que siempre preanunciaron una revolución en el mundo cultural, industrial y financiero. “Y toda revolución es cara y de incierta consecuencia. Es por eso, quizá, que el ímpetu de empresa que suelen tener estos hombres aquí está un poco cohibido. Pero como vamos a ver más adelante –continua la nota- hay siempre espíritu de prueba y lucha. “Que además, nos dice, que no es cierto que todo se esté esperando del Estado. Lo que sí se le pediría a este –y es lógico- sería una modificación a la Ley de Concesiones de ondas. Porque mientras los permisos sean como ahora, precarios, nadie querrá arriesgar las sumas fabulosas que insumirá la instalación de Estaciones de Televisión. Y sigue: “Ahora muchos –Giampietro entre ellos- vuelven los ojos hacia el S.O.D.R.E. “Este hombre de iniciativa ya decía en un reportaje que le hicieron en 1943: -“El primer empujón debe ser dado por el Estado. Al SODRE, habría que procurarle los recursos para instalar un servicio de radio-televisión (Por otra parte, este cometido le fue asignado por la ley de su creación). Y cuando la difusión televisora sea popular –cuando en los hogares hagan mayoría los nuevos receptores con sus pantallas- recién podrán losa comerciantes interesarse por el novísimo sistema de publicidad. Y, por consiguiente, los broadcasters, estudiarán seriamente la financiación de sus propias estaciones. “Pero sabemos que los particulares quizá no esperen dicho empujón. “Mario Giampietro hace tiempo que solicita que se le permita demostrar cómo se puede trabajar en nuestro país. “Arrecia en la exhibición de sus trabajos porque cree que el SODRE puede incluir –en el presupuesto que le votarán- la organización de una estación televisora. Y a la pregunta de si esa oficialización pudiese ser mirada con ojo torvo por las instituciones particulares Giampietro dice: -“No, por el contrario. Éstas podrían arrendar horas, espacios, y llenar una programación que, sólo para una compañía, sería fabulosamente cara”. La historia dirá que recién en 1963 la televisión estatal será realidad en Uruguay, siendo de impulso privado el lanzamiento de las primeras estaciones de TV comercial. En efecto, gracias al trabajo de otro pionero, Ricardo Martínez, creador de CUFE (Compañía de Filmaciones y Exhibiciones) que rentaba películas de 16 mm para colegios, locales del Interior, fiestas particulares y que también producía filmes (“Artigas, Protector de los Pueblos Libres”), y representante de de proyectores de la marca R.C.A-Victor. Martínez logró vender un número considerable de estos elementos en escuelas del país, gracias a las Comisiones de Fomento, de tal forma que recibió la felicitación de las autoridades de la RCA, su División Internacional, por la manera en que había sorteado las dificultades de la importación y nada menos que equipar a las escuelas con cine, dando una imagen muy favorable del Uruguay. El “manager” de la División Internacional de la RCA, pues, prometió a Martínez satisfacerlo en lo que le pidiera, como forma de reconocer sus méritos y esa oportunidad llegó. Martínez y la gente de CUFE, llegaron a la conclusión que el límite de colocación de aparatos proyectores ya se había alcanzado. “Y que la televisión iba pronto a desplazar al cine, en los hogares y en las escuelas”. Por entonces, comenzaba en Argentina, la era del video, con Radio Belgrano (después Canal 7), trasmitiendo en forma comercial. Y así se organizaron cursos de televisión, a cargo del Ing. Francisco Elices, y se programó en el piso 10 del Palacio Municipal, una recepción de TV argentina, con la colaboración de Narciso Tiboni y de la empresa CRUL, que prestó un receptor. El resultado fue espectacular y en un día de torrencial lluvia, quedó señalado el destino del medio: habría Televisión en el Uruguay y pronto.
LA “ESTACION DE COREA”
Al Ing. Abraham Kechker, representante en Uruguay de la RCA Victor (quien a su vez tendrá mas tarde un papel fundamental en la extensión de la TV al Interior del país), se le planteó por parte de CUFE “la posibilidad de traer al pais una emisora experimental, de las que usaba el ejercito norteamericano para instruir a sus soldados en Corea, aceptando así el ofrecimiento que se mencionara antes. La reacción en EE.UU no fue muy alentadora al principio, contestando que se trataba de un pedido insólito y que tal estación, debería ser integrada de otra manera. “Es muy chica. No sirve”. Martínez, respondió que “serviría para estimular una conciencia nacional”. Un tiempo mas tarde, recibiría el telegrama esperando anunciando la llegada de la esperada “estación de Corea”. Ya desde 1946 ANDEBU venía acariciando y rastreando proyectos de TV. Con don Raúl Fontaina se establecería de inmediato el “casamiento” entre CUFE y SADREP, entre el cine y la radio, y En enero de 1950 se dio un gran paso con la fundación de S.A.E.T.A. (Sociedad Anónima Emisoras de Televisión Asociadas). Preside SAETA Raúl Fontaina. Van integrando capital, la explotación de este revolucionario invento será millonaria. Alicia del Val, en “Mundo Uruguayo” de 1953 escribe: “Para la mas simple “toma en estudio” se necesitan tres cámaras. Una con rieles, como para los ángulos especiales; otra un poco aérea, como en el cine, y una fija. Porque como en el cine, hay que dar sensación de movimiento y cambio. Los equipos callejeros llevan lo que se llama micro onda. Cualquier acontecimiento, se puede “pasar” por las caseras pantallas... Cosas veredes, oh Sancho!” “Parece un sueño, eh?. Tanto más vago si se piensa que, para construir una estación televisora, con alcance hasta Canelones, se precisaría una media docena de milloncitos... Y dice también: El día en que la televisión sea un hecho, la gente se va a enloquecer. Y de un día para el otro, todos querrán ver al conferencista, y la jugada de su crack favorito y la “oreja” por la que gana un “racer”, y el rostro de su ídolo de radio-teatro. La radio actual –agrega fulminante- morirá en horas. El avisador –factotum del mundillo radiofónico- ya no tolerará discursos, ni músicas, ni discos, ni peroratas convincentes. Podrá mostrar –brillantes e idénticos- su botella, su traje, su vino, su arroz... las etapas de un viaje... Nos mareamos, solo al prever. Nunca mejor el verbo: prever”. “Todo se andará. En EE.UU. apenas terminó la guerra, irrumpieron las nuevas estaciones. Hoy –1953- hay mas de 100. Se ve cualquier cosa, desde cualquier parte. Incluso, se hacen las famosas pasadas por cable, hasta cualquier rincón. Cuestan 1000 dólares por minuto... Algunas de esas trasmisiones por cable hizo Radio Carve en 1943. Claro, que en pleno periodo de tanteos, cuando Giampietro se volvía loco probando tubos y antenas. Pero la gente, reunida para presenciar la experiencia, vio “ahí, al ladito”, la rueda delantera de la máquina que Atilio François accionaba en el Velódromo.” El 15 de julio de 1955, en el Ministerio de Instrucción Pública y Previsión Social, se firma el contrato entre el SODRE y la General Electric, “para suministro e instalación del servicio de televisión en nuestro país, trabajo que deberá quedar terminado en un lapso de 13 meses y medio”. Los equipos costaron 750 mil pesos, al cambio de $ 1.91 por dólar. Al arribar al país, esos equipos quedaron depositados en un local cedido por el entonces Concejo Departamental de Montevideo. Y el 14 de octubre de ese mismo año, se dispone el usufructo por parte del SODRE, del Canal 5 (70 - 82 mc/s), con la característica CX A TV 5. Pero el camino va por otro lado, SAETA se va conformando con equipos en préstamo y con una estación trasmisora que costó, en total, 65.408 dólares, al cambio de $4.11. Con el equipo, además de la planta de poder y el control, llegó la legendaria cámara TK 11 A, con la que el primer cameraman que tuvo el Uruguay, Jorge Severino, hizo prodigios de ubicación, que sorprendieron a todos quienes llegaban a los viejos "galpones de la Exposición”, que fueron un segundo paso de la primerísima estación de circuito cerrado que funcionó durante 5 meses, debajo del tanque de agua de la Exposición Nacional de la Producción, desarrollada desde diciembre de 1955 hasta febrero de 1959 en el predio de Centenario e Industria.
El
infatigable “Pisa” Severino, capta las
instancias del programa “Night Club” - 1957
En enero de 1956, en la Revista Telegráfica Electrónica, Nº 520, aparece un artículo, firmado por Giampietro, titulado “Fundamentos de las Normas de TV adoptadas en Uruguay”, siendo el contenido de una Conferencia pronunciada por el autor, miembro del Instituto Radiotécnico del Uruguay y delegado del SODRE (Montevideo), durante la 9ª. Semana de Radio Ingeniería organizada por la Sección Buenos Aires del I.R.E:
Facsímil
del articulo de Giampietro, publicado en RTE, por el que recomienda la
adopción de la norma de EE. UU. El 7 de junio de 1956, el Poder Ejecutivo reglamenta, por Decreto 23941, la instalación de emisoras de televisión, dentro del marco legal de la Ley de Radiodifusión 8390 del 3/11/1928. Se cita al Sr. Mario Giampietro, autorizando el expediente que había iniciado en 1941, fijándole un plazo prudencial para ponerse en condiciones reglamentarias.
POR FIN, LA TV La fecha oficial de inauguración del equipo al aire, fue ese mismo día del 7 de diciembre de 1956, cuando SAETA salió al aire, sustituyendo a la instalación provisoria que hizo circuito cerrado en la mencionada Exposición. La primera imagen al aire fue de Raúl Fontaina (h.) Los comienzos fueron duros y debió formarse una Comisión de Apoyo, integrada por prestigiosos representantes de industria y comercio, pero poco a poco, la publicidad comenzó a tomar su puesto en el sustento del nuevo medio, afianzándolo. Ya en 1953, Fontaina al frente del Directorio de SAETA decía: “No perdemos de vista lo mas sutil y difícil de nuestra casi quijotesca empresa. ¿Qué es?. Es la humana y lógica comprensión de un problema de industria y trabajo. Decimos industria y trabajo, a las muchas actividades que suponen vida desahogada para mucha gente que, como modus vivendi, tiene sólo lo que produce la Radio, en facetados aspectos. Importación, construcción y reparación de los actuales receptores... ¿Cuántos talleres y tallercitos subsisten por ellos?. Y además... No todos los actuales artistas, comentaristas o locutores podrían amoldarse a la norma nueva. Los jefes de propaganda, por su parte, tendrán que modificar sus actuaciones, sus puntos de vista, su inventiva publicitaria.” “Es cierto que, inmediatamente, surgirán nuevos oficios; fotógrafos de cámara callejera, dibujantes, escenógrafos, cameramen, buscadores de trastos e implementos para visualizar, tramoyistas –distintos, por cierto, a los del teatro- iluminadores, archiveros de objetos y grabados múltiples” “Todo se irá estudiando; la faz humana y social, no la perderán de vista quienes tienen la lógica expectativa de crear un nuevo y revolucionario medio de comunicación entre los seres humanos”. Siete años estuvo Saeta en ese predio de la Exposición, hasta su traslado al moderno edificio de la calle Carnelli, donde funciona desde 1963. El 7 de noviembre de 1957, se adjudica al Sr. Mario Giampietro, la frecuencia de Canal 12 TV. Catorce días después, el 21 de noviembre de 1957, se autoriza oficialmente la salida al aire de Saeta TV - Canal 10, aunque ya estaba favorecida por un régimen especial, a raíz de sus emisiones experimentales. El 19 de abril de 1961 – Sale al aire Monte Carlo TV – Canal 4, que habría de introducir importantes cambios técnicos en el video nacional, como las incorporaciones del primer equipo de video-tape, de la primera estación móvil, de los primeros experimentos organizados en el Interior. El 2 de mayo de 1962 se produce la inauguración oficial de Teledoce - Canal 12, con una programación compuesta, en un 85% por programas nacionales. El 28 de febrero de 1963 – Inicia sus emisiones experimentales, Canal 5 SODRE, inaugurándose oficialmente el 19 de junio de 1963. Texto basado en bibliografía aportada por Antonio Tormo, del “Primer Museo Viviente de la Radio y las Comunicaciones “Gral. Artigas”, Revista “Mundo Uruguayo”, y de la colección particular del autor,“Cine Radio Actualidad”, material del Sr. Ildefonso Beceiro (h) y “Revista Telegráfica Electrónica”, Buenos Aires, Argentina), foto: archivo familiar, Radio News & the Shortwave. |
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Revisado:
24 de octubre de 2011
. Webmaster: Horacio Nigro